Vamos dando cierre a esta semana tan particular, con baches y silencios elocuentes...
Hoy, jueves, estuvimos por el curso de la profe Violeta y vimos leer a los chicos, muy entusiasmados y como si fuera en biblioteca pública. Cada uno entregaba su ficha bibliográfica a la profe, que oficiaba de bibliotecaria. Lo interesante: ellos mismos han confeccionado las fichas en clases anteriores.
En cuarto año de Economía y Administración, estuvimos leyendo poesía, tal como lo habíamos planeado. Nos sugirieron diversos autores cuyos poemas podremos leer en los comentarios de los alumnos que leyeron en la hora de hoy. Si no llegaste a leer o no te animaste, podés postear igual tu sugerencia. ¡Animate a compartir!
Se agradece la contribución y el entusiasmo de todos, especialmente de Lautaro Gasalla Avendaño, quien ya anteriormente nos había leído alguna de sus poesías, y en esta ocasión, compuso una durante la hora de clase, para este encuentro.
Esperamos el posteo de la poesía que trajiste. No olvides colocar:
TÍTULO
AUTOR
texto de la poesía
Tu nombre y curso
y un dato muy importante pedido por la Secretaría de Educación:
#leernosune
(el hashtag anterior es usado por los motores de búsqueda para localizar todo lo relacionado con estas jornadas de lectura).
Te esperamos...
Chicos, si no tienen cuenta en Gmail, pueden publicar los comentarios como OPEN ID y colocan sus nombres, apellidos y cursos al principio o al final.
ResponderEliminar“El Instante” de Jorge Luis Borges, en “24 Poetas Latinoamericanos”, Buenos Aires; Aique Grupo Editor S.A.; 2011
ResponderEliminar¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño
De espadas que los tártaros soñaron,
Dónde los fuertes muros que allanaron,
Dónde el Árbol de Adán y el otro Leño?
El presente está solo. La memoria
Erige el tiempo. Sucesión y engaño
Es la rutina del reloj. El año
No es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
De agonías, de luces, de cuidados;
El rostro que se mira en los gastados
Espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
Otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
Francisco Panuccio
"Ajedrez" en CUADERNO DE SAN MARTÍN (Editorial Emecé), Borges, Jorge Luis, 1929.
ResponderEliminarI
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?
“Todavía”; en EL AMOR, LAS MUJERES Y LA VIDA (Editorial Sudamericana Buenos Aires); Benedetti Mario; 1995.
ResponderEliminarNo lo creo todavía
Estás llegando a mi lado
Y la noche es un puñado
De estrellas y de alegría
Palpo gusto escucho y veo
Tu rostro tu paso largo
Tus manos y sin embargo
Todavía no lo creo
Tu regreso tiene tanto
Que ver contigo y conmigo
Que por cábala lo digo
Y por las dudas lo canto
Nadie nunca te reemplaza
Y las cosas más triviales
Se vuelven fundamentales
Porque estás llegando a casa
Sin embargo todavía
Dudo de esta buena suerte
Porque el cielo de tenerte
Me parece fantasía
Pero venís y es seguro
Y venís con tu mirada
Y por eso tu llegada
Hace mágico el futuro
Y aunque no siempre he entendido
Mis culpas y mis fracasos
En cambio sé que en tus brazos
El mundo tiene sentido
Y si beso la osadía
Y el misterio de tus labios
No habrá dudas ni resabios
Te querré más
Todavía.
Julieta Ghisletti, 4to Economía y Administración.
El sueño - Poemas de Jorge Luis Borges
ResponderEliminarSi el sueño fuera (como dicen) una
Tregua, un puro reposo de la mente,
¿Por qué, si te despiertan bruscamente,
Sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
Nos despoja de un don inconcebible,
Tan íntimo que sólo es traducible
En un sopor que la vigilia dora
De sueños, que bien pueden ser reflejos
Truncos de los tesoros de la sombra,
De un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
Sueño, del otro lado de su muro?
Link: http://www.poemas-del-alma.com/el-sueno.htm
Carolina Benitez 4to Economia Y Administracion
"Puedo escribir los versos más tristes esta noche.", en PABLO NERUDA PARA NIÑOS, España, Susaeta Ediciones, 2009
ResponderEliminarPuedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Celeste Zelaya
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminar"Milonga de dos hermanos" de Jorge Luis Borges, en poemas del alma
ResponderEliminarTraiga cuentos la guitarra
de cuando el fierro brillaba,
cuentos de truco y de taba,
de cuadreras y de copas,
cuentos de la Costa Brava
y el Camino de las Tropas.
Venga una historia de ayer
que apreciarán los más lerdos;
el destino no hace acuerdos
y nadie se lo reproche
ya estoy viendo que esta noche
vienen del Sur los recuerdos.
Velay, señores, la historia
de los hermanos Iberra,
hombres de amor y de guerra
y en el peligro primeros,
la flor de los cuchilleros
y ahora los tapa la tierra.
Suelen al hombre perder
la soberbia o la codicia:
también el coraje envicia
a quien le da noche y día
el que era menor debía
más muertes a la justicia.
Cuando Juan Iberra vio
que el menor lo aventajaba,
la paciencia se le acaba
y le fue tendiendo un lazo
le dio muerte de un balazo,
allá por la Costa Brava.
Así de manera fiel
conté la historia hasta el fin;
es la historia de Caín
que sigue matando a Abel.
(en este link se encuentra además del poema un audio en el que se escucha a Jorge Luis Borges leyendo este poema)
http://www.poemas-del-alma.com/milonga-hermanos.htm
Juan Aloe 4to de Economía y Administración
Me gustas cuando callas – poema de Pablo Neruda
ResponderEliminarMe gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Leelo en: http://www.poemas-del-alma.com/poema-15.htm#ixzz3clK7mYLK
Azul Moreno 4to de Economia y Administracion .
¡Eso!!! Ahora sí que podemos decir que ustedes nacieron con la tecnología... jaja... Era cuestión de intentar, ¿vieron? Lindas recomendaciones... me encantó lo de poder oír a Borges leyendo... Fíjense que este es un modo alternativo de evaluación. Ahora lo probamos, pero es interesante la posibilidad de construir conocimiento en forma colectiva. Gracias por compartir.
ResponderEliminar¡Qué buenas sugerencias!! Lindísima la idea de volver a oír a Borges recitanto sus poemas... Espero ansiosa las otras poesías!!! Anabella Ceriale
ResponderEliminarGracias, Dire... Qué bueno que te gusten las propuestas!!! Tenemos varios autores leyendo sus propios poemas... Espero que nuestros alumnos se copen y los posteen...bs
EliminarChicos... les reitero la importancia de leer las consignas... se pide que posteen con el hashtag para que el motor de búsqueda de Google encuentre los comentarios con facilidad. Espero más intervenciones!!!!
ResponderEliminarSi me encuentro triste ,
ResponderEliminary sin ganas de vivir .
Solo necesito tu sonrisa,
para poder sobrevivir.
Ya que no me quieres,
ni sientes lo que yo por ti .
Aunque no quiera , decidí ,
aprender a vivir sin ti.
No depende de mi existencia,
que ella me quiera .
Será un frío invierno ,
o una eterna primavera.
¡Qué linda poesía! Es la que leíste el día jueves... hecha ahí mismo, en la hora de Literatura... Quién tuviera tu inspiración... !!!! Cuál será la musa?... gracias!!
EliminarAusencia- Jorge Luis Borges #leernosune
ResponderEliminarHabré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
Lee todo en: Ausencia - Poemas de Jorge Luis Borges http://www.poemas-del-alma.com/ausencia.htm#ixzz3eSXsDZW4
Una imagen del poema : https://s-media-cache-ak0.pinimg.com/736x/40/0f/86/400f8631788e65e7c8c5b855d65a4955.jpg